Viernes de Dolores y Día de las Flores

Viernes de Dolores

Una de las costumbres más añejas que le dan vida a nuestra ciudad es El Viernes de Dolores y El Día de las Flores, Estas  celebraciones se llevan a cabo el sexto viernes de cuaresma, celebración que inicia en Europa en el siglo XV y que se empieza a conmemorar en Guanajuato alrededor de 1761 cuando las autoridades de la ciudad colocaron una pintura de la Virgen Dolorosa en los portales de las casas reales (Actualmente Presidencia Municipal).

La celebración del Viernes de Dolores destaca el sentimiento de dolor de la madre ante el sufrimiento de su hijo; los «siete dolores» hacen referencia a los siete episodios de la vida de Jesucristo, relatados por los evangelios, en los que María sufrió mientras acompañaba a su hijo en su misión de Redentor. Esta tradición data de mediados del siglo XIX y desde entonces, la gente rinde tributo a La Dolorosa con altares tupidos de flores, colocando en el centro una imagen de La Virgen de los Dolores.

Gente de la localidad regala agua fresca de sabores, que simboliza las lágrimas de la virgen. Son típicas las de limón y chía, no pudiendo faltar la tradicional de betabel con coco rallado, lechuga y gajos de naranja para refrescarse. La gente del  pueblo se acercaba a los lugares donde había altares y preguntaba: ¿Ya lloró la virgen?, haciendo referencia al agua que se regalaba ese día.

Día de las Flores

Según datos de Manuel Leal primer cronista de Guanajuato, el día de las flores comenzó a celebrarse aproximadamente en 1885, este día era común ver a la gente caminar a los alrededores del Jardín Unión, donde se llevaba a cabo la vendimia de las flores para los altares de La Dolorosa. El olor a rosas, gardenias y copal creaban un ambiente único para esta celebración.

Baile de las Flores

No fue sino hasta mediados de los años 50´s que en la capital se llevaría a cabo el primer Baile de las Flores, cuando una organización civil buscaba recaudar fondos para su institución. El evento se realizó en el extinto Hotel Parador San Javier (hoy Hotel Camino Real) en salón Los Murciélagos, a donde acudieron varios de los estudiantes de nuestra máxima casa de estudios, aprovechando que el siguiente día salían de vacaciones. Este baile se realizó el jueves previo al viernes de Dolores, y así terminando la fiesta podrían acudir a comprar flores en los puestos, que desde muy temprano rodeaban al Jardín Unión, y regalárselas a las chicas que se engalanaban con sus mejores vestidos para el joven que las pretendía.

Actualmente, estas costumbres son un símbolo del folclor e identidad para los capitalinos: puestos de flores, cascarones rellenos de confeti, altares a La Dolorosa, agua y nieve de sabores siguen dando vida a toda una tradición de arraigo guanajuatense.

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